Freitag, 5. Dezember 2008

Desperation made a fool of me - Segunda parte

Cuando se rompen las cosas uno siempre cree que lo peor tienen que ser las tardes y las noches, cuando cae la oscuridad y todos los pensamientos se pintan de negro. En mi caso no lo son. Lo peor son las manyanas. Me despierto y no tengo porque levantarme, deseo volver a quedarme dormida y pasar unas horas más en los brazos de morfeo, porque son las mejores horas del día, son las que menos duelen. Pero no me quedo dormida nunca. Me quedo en la cama con los ojos abiertos y dándole vueltas a todo lo que ha pasado, preguntándome si he tomado las decisiones acertadas. Siempre iba tan acelerada últimamente que fácilmente se me puede haber escapado algún detalle crucial, me puedo haber equivocado. Ahora no voy acelerada, ahora estoy en shock, estoy puesta en modo básico, solo funciono, no me muevo por voluntad propia.

Las tardes y noches en cambio no son tan malas. Ya he vencido otro día más, todos los momentos que no paso en desolación son momentos positivos. Por unos momentos me puedo apoyar en mis amigos de La Rioja, de Valdepenyas, de La Ribera del Duero, y con las páginas de Economía del Spiegel el suenyo viene enseguida. Parece un ciclo natural, la cuestión es cuando seré capaz de romperlo.

Donnerstag, 4. Dezember 2008

Vinagre en las heridas.

Mi vida ha cambiado muchísimo en... los últimos dos meses creo. Lo más fuerte no sé si ha sido despedirme de mi relación de 5 anyos (perdonad, no tengo la n con ola en el teclado alemán) o despedirme de mi vida en Zaragoza. Con lo que lo maldecía todo, ya lo sé, ahora os podéis reír de mí.... La culpa es de toda esta gente que se ha portado fénomenal conmigo, no sabréis nunca CUANDO os agradezco todo lo que habéis hecho por mí!

A largo plazo creo que muchos cambios son buenos para nosotros, mi madre me dice que nos hacen crecer, pero a corto plazo son lo peor. Me siento tremendamente descocolcada. A lo largo de mi vida y sobre todo en el ámbito sentimental siempre solía poner todas las fichas en la mesa y a arriesgar. No sé si debería cambiar mi táctica porque los resultados han sido... bastante regulares para decir la verdad.

Una persona que aprecio mucho (para decir poco) me dijo el otro día que no sabe controlar sus sentimientos pero sabe controlar sus acciones, y si algo no le conviene lo sabe apartar de su vida. No le convengo, creo... Que sabio que es. Yo no controlo mis sentimientos ni mis acciones, quitadme el móvil cuando esté borracha, por favor!!! No sé que es mejor, es posible que parece un poco soso quitar la emoción de la vida de esta forma, pero por otro lado es tanto más sano que siempre buscar los extremos. A mí me da igual el trabajo, me dan igual los símbolos de riqueza, me dan igual la ropa y el coche que llevo, me dan igual los destinos de vacaciones, no llevo joyas nunca, me da igual no ser una hippie de postal. Realmente lo único que no me da igual es la gente que me acompanya en las etapas de mi vida, lo daría todo por mi familia y por mis amigos.

Estamos equivocados si pensamos que el tiempo lo cura todo, el tiempo no cura absolutamente nada. Lo que nos cura es lo que hacemos con nuestro tiempo. Lo que nos queda es creernos que la vida es una maratón y que el tiempo le pone a cada uno en su sitio. Sí, nos lo tenemos que creer, no hay otra. Vaya puta mierda.


Gracias a los que me habéis inspirado para escribir esto, gracias M., gracias D., gracias S.

Donnerstag, 13. November 2008

Life Is A Game We Play.

...lo había olvidado, vivía en una nube gris y tiraba hacía algún lado sin saber exactamente porque. Ahora me acabo de acordar que hay muchas cosas que merecen la pena dormir muy poco y que no pasa nada si a veces me encuentro mal. Realmente es así: si no me encuentro muy mal de vez en cuando no sé valorar los momentos cuando la vida me deja tocar las estrellas. Gracias. Ya sabéis quienes sois.

Freitag, 7. November 2008

I always cry at endings.

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He Is Dead,
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last for ever: I was wrong.

The stars are not wanted now: put out every one;
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the wood.
For nothing now can ever come to any good.

Afortunadamente no se ha muerto ninguna persona. Solo ha muerto el amor. Me comunicaron su muerte el 28 de septiembre por la noche, solo tenía 5 años, y me dijeron que se había consumido. Supongo que ya estaba muy enfermo, aunque yo no pensaba que tenía tan mala pinta y no contaba con su inminente fallecimiento, todo lo contrario: Yo creía en su fuerza y confiaba en su recuperación. A lo mejor como con muchas otras cosas misteriosas nunca se sabrá que pasó exactamente y como los sentimientos son traicioneros es difícil juzgar ahora si ha sido para bien o para mal. La gente dice que cuando Dios cierra una puerta abre una ventana. No sé si es verdad, o si somos nosotros mismos que tenemos que coger el martillo y hacernos la ventana. Yo ya he empezado porque no me quedaba otra, la gente no lo cree, pero no nos morimos del corazón roto. A veces miro por el pequeño agujero que he logrado abrir hasta ahora y veo muchas cosas: veo mi familia, mis amigos de antes, mi país, chucrut y salchichas, la cuidad donde hace 19 años cayó un simple muro, acontecimiento que al final cambió la historia… En fin; veo una nueva vida. Será la ironía de la existencia humana que cuando más fuerte tendrías que estar más débil te sientes. Porque a veces me doy la vuelta y miro lo que tengo ahora y a pesar de haberme quedado sola me siento más acogida que nunca. A lo mejor me tocará abandonar el césped como lo hizo uno de los futbolistas más grandes de todos los tiempos: Justo en el momento cuando aún no me tienen pena por pasarme gran parte de mi tiempo en el banquillo, nunca le olvidaremos: Zinedine Zidane. Echaré de menos a mi equipo actual y espero que a mi tampoco se me olvidará…

Dienstag, 9. September 2008

Desperation made a fool of me.

Próxima estación: alcoholismo. Correspondencia con: auto-destrucción, desesperación, insomnio e ira. Cambien aquí para trenes directos a la autocompasión, el orgullo herido y la vanidad.

Montag, 1. September 2008

Life Without My Sweetheart Is Only Half A Life.

Hoy es el 1 de septiembre del 2008, y mis queridos padres llevan 30 años casados. 30 años de compañerismo, 30 años de altibajos, 30 años de amor, 30 años de dolor de cabeza. Se han construido una casa y han criado 3 hijos, se han reído mucho, y han discutido, han chocado, y siempre han vuelto a lo que les une, y los que vivimos en pareja sabemos que a veces no es fácil de definir que es lo que nos une y que es lo que nos separa. Más que una vez se habrán preguntado por que seguían juntos, y ahora en retrospectiva se pueden reír de los baches, y ya no se pueden imaginar la vida sin el otro.

¿Qué es lo que llamamos el amor? ¿Dónde empiezas tú, y donde termino yo? ¿Y qué es lo que compartimos, cuánto yo y cuánto nosotros hace falta para que la báscula no se incline demasiado hacia un lado o el otro? Los cuentos de hadas terminan cuando se casan la princesa y el príncipe, pero en la vida real lamentablemente no es así. En la vida real tenemos ¿cuánto? ¿6 meses, 9 meses, 1 año? de gafas rosas y después tenemos que mirar hasta donde podemos o queremos llegar. Cuando vas a un restaurante y ves algunas parejas sentadas allí en silencio, cada uno mirando hacia otro lado te llegas a preguntar cuantas parejas siguen existiendo (porque “funcionando” casi no se puede decir) por el simple miedo a la soledad. Schopenhauer dice que “el instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.”, y creo que tiene mucha razón respecto a las parejas. Entre el omnipresente orgullo y el miedo a la soledad a veces no es fácil saber si lo que sentimos hacia una persona aún es amor o si es otra cosa.

Afortunadamente mis padres no son así; mis padres comparten intereses, a veces discuten, y muchas veces se ríen juntos, y cuando hay silencios son silencios cómodos, silencios que no duelen, silencios sanos, lo de estar juntos y entenderse sin palabras. Estos 30 años de matrimonio no han sido un camino de rosas, había tiempos difíciles pero han trabajado, se han ido acercando, porque aparte de un matrimonio también son buenos amigos, cosa que me dijo mi madre hace unos años y me pareció la cosa menos romántica del mundo y que hoy entiendo y valoro como algo muy importante. Y lo más importante es que no tiraron la toalla en ningún momento. Menos mal.

Freitag, 1. August 2008

All your dreams are made of strawberry lemonade.

Estoy sufriendo cambios de humor estos días. Será porque hace demasiado calor, porque me falta tiempo para las cosas que me gustan, porque ha terminado la temporada de Mad Men, porque me estresan en el trabajo, porque la gente es mala, porque las amigas se van de viaje y yo también podría haber ido, pero como soy tonta no voy y ahora me arrepiento, porque me tiene que venir la regla, y desde hace unos años las hormonas me afectan más que antes, porque he dormido muy poco esos días, porque porque porque… Ha sido una semana estresante, pero durante las tareas mecánicas en casa y en el trabajo le he dado una pausa a la cabeza, y he estado pensando en mil cosas.

Por ejemplo estoy convencida que hay dos clases de personas en el mundo: Los que creen que las cosas que les pasan sucedan por alguna razón, y los que creen que todo es casualidad. Creo que la primera clase de personas es más feliz, porque siempre verá el lado bueno de las cosas, incluso de las cosas desagradables. El problema es que a lo mejor les falta algo de iniciativa para cambiar ya que “todo pasa por una razón”. Se supone que los que pensamos que todo es casualidad deberíamos tener mucho espíritu de cambio para conseguir lo que queremos. Sorprendente- y lamentablemente este no es mi caso. A lo mejor soy “mestiza”, creo que todo lo que pasa es pura casualidad, dependemos de una gran cantidad de circunstancias que están fuera de nuestro alcance, pero también hay muchas cosas que están en nuestras manos. Solo que a mi últimamente – digamos los últimos 3 años – me falta la energía de hacer algo con mis manos o con mi cabeza que cambie las cosas que no me gustan. A lo mejor tengo suerte, estoy equivocada y esto está pasando por alguna razón. A lo mejor solo me he quedado quieta para que milagrosamente me pase algo grandioso. ¿Quién sabe?

Feliz fin de semana.